Barrio España
En la entrada de hoy, nos vamos a dar un paseo por la zona norte de Valladolid para conocer el Barrio España, un barrio con unos orígenes muy humildes, que encara un futuro esperanzador.
Los 2.615 vallisoletanos que residen en el Barrio España, lo hacen en un área que estaría delimitada por el río Esgueva, el Pisuerga, la vía de ferrocarril, la Ronda VA-20, la Calle Costa Brava y la Avenida de Santander, que lo separa de su íntimo vecino, el Barrio de San Pedro Regalado, formando parte del distrito 8 de nuestra ciudad, junto con los barrios de la Rondilla, Santa Clara, XXV años de paz, Barrio del Hospital y San Pedro Regalado.
Una vez centrados, nos montamos en el Delorean y viajamos en el tiempo a principios del siglo XX, directos a los orígenes del Barrio España.
En esta época, la ciudad de Valladolid vive una época de bonanza y crecimiento económico, ya que, a la tradicional industria de la alimentación, el textil y la construcción, se la une otra más reciente, la metalurgia, para cuyo desarrollo era necesario un gran número de trabajadores, lo que atrajo a la gran ciudad a un importante número de inmigrantes procedentes de pueblos y localidades cercanas.

Imagen de las calles de Barrio España en los años 60, antes de la reforma
Estos “obreros potenciales” se fueron instalando como buenamente pudieron en diferentes zonas periféricas de Valladolid, incluido un terreno llamado la finca de Linares, un paraje al norte de la ciudad, en el que, a pesar de existir una simple parcelación para la construcción de cuadras destinadas a la cría, cuidado y explotación ganadera, se fueron asentando familias recién llegadas buscando un futuro mejor.
La cruda realidad pronto se impuso, y con las autoridades mirando hacia otro lado, conscientes de la imposibilidad de dar respuesta a la enorme demanda de techo, rápidamente se generalizó la construcción de infraviviendas en esta parcela inicialmente destinada a la cría de animales, empezándose a conocer popularmente a este asentamiento como Barrio de Las Latas, por ser la chapa el principal material constructivo utilizado.
Esta situación de “alegalidad” repuntó de nuevo en la década de 1930, cuando se le atribuyó a este asentamiento el nombre de Barrio de la República, aunque no por mucho tiempo, ya que con el triunfo del bando nacional en nuestra triste Guerra Civil, se pasó a llamar Barrio España, una denominación mucho más acorde con la nueva realidad política de nuestro país…

Calles del Barrio España en los años 60, antes de la gran reforma
Dada la escasez de espacio, y la falta de medios económicos de sus habitantes, las viviendas se construían de forma hacinada, y en la práctica totalidad de los casos, con las propias manos de sus humildes moradores, surgiendo casas molineras junto a simples chabolas, sin ningún tipo de criterio constructivo, saneamiento, luz, agua potable…o cualquier otro tipo de servicio.
Vamos, que el Barrio España no era Marina D´Or…
A pesar de las durísimas condiciones de vida existentes, no dejaron de instalarse nuevas familias de inmigrantes, ocupándose el terreno por completo en las décadas de los 40 y 50, agravándose así los problemas endémicos del asentamiento.

Imagen de la Calle Batuecas de Valladolid, nada más terminada la gran obra del Barrio España
El Barrio España se había convertido en lo que nadie quería ver, una situación de desastre social en la que sobrevivían más de 300 familias, hacinadas en chabolas e infraviviendas, entre barrizales y basura acumulada, y sin los más elementales servicios públicos, una dura realidad que los jesuitas trataron de paliar de alguna forma organizando desde 1942 misiones de ayuda.
Fue ya en 1959 cuando el sacerdote Marcelo González, gran conocedor de la situación de miseria y necesidad en la que se vivía en el barrio, da un paso hacia adelante, y aprovechando su posición, obliga a las autoridades a dejar de mirar hacia otro lado y afrontar la realidad del Barrio España, y removiendo Roma con Santiago, nunca mejor dicho por su carácter eclesiástico, embarca en su proyecto no solo a las fuerzas celestiales, sino también a las fuerzas más terrenales: las diferentes autoridades franquistas, importantes empresas de Valladolid, incluso ciudadanos anónimos.

Retrato de Marcelo González, impulsor de las grandes reformas del Barrio España
El primer paso para lograr el objetivo de entregar viviendas dignas a las familias que sobrevivían en el Barrio España, fue modificar la calificación urbanística y convertir el suelo en urbano, un paso más importante de lo que parece, porque posibilitaba la instalación de los equipamientos y servicios más básicos, ya que más de medio siglo después, seguía vigente la parcelación en cuadras.
Una vez sentadas las bases legales, llegaba la hora de ponerse manos a la obra, y se llevó a cabo a través de una operación urbanística que, al más puro estilo de título de película de Chuck Norris, se llamó Operación Barrio España.

Imagen de la Calle Roncal de Valladolid en los años 80
El ambicioso objetivo que se había fijado este proyecto era edificar 250 viviendas y crear un entorno digno para vivir, lo que incluía la instalación de una red de alcantarillado, agua corriente y una red de tendido eléctrico, adquiriendo previamente los terrenos a la familia propietaria, y todo ello mediante la recaudación y gestión de donativos de particulares y empresas, y la colaboración voluntaria y altruista de más de trescientos ciudadanos anónimos.
Paralelamente a esta operación, diferentes empresas de Valladolid construyen en la zona grupos de viviendas donde alojar a sus trabajadores. Este es el caso del poblado de ENDASA, construido a finales de los 50 a iniciativa de la Empresa Nacional del Aluminio, en la que se edificaron 101 viviendas en bloques de dos y tres alturas que incluían algunas comodidades poco comunes en la época, como pistas deportivas y piscina de uso comunitario, aunque la calidad constructiva resultó ser muy baja, y no tardaron en sufrir múltiples defectos ocultos, como problemas de humedad.

Imagen de la piscina del Poblado de ENDASA en 1983
Ya en la década de los 70, otro momento de gran explosión poblacional en Valladolid, se realizan nuevas intervenciones, construyéndose las Viviendas Sociales del Ayuntamiento, y los llamados Bloques Nuevos.
Sin embargo, a pesar de los avances, el carácter marginal del barrio se siguió manteniendo, alcanzando su cénit en los años 80, una tristísima época en la que muchísimos jóvenes, demasiados, cabalgaron a lomos de la heroína, afectando especialmente al Barrio España, que se convirtió en una zona de venta y consumo de drogas, con altos niveles de delincuencia e inseguridad.

Imagen del Paseo del Cauce, en el Barrio España de Valladolid
Con los años 90, llega otro importante momento para el barrio, el Plan URBAN (95-99), que incluía un importante número de actuaciones destinadas a revertir la situación de marginalidad, inseguridad y exclusión del Barrio España mediante la modernización de los equipamientos, revitalización del comercio, nuevas zonas verdes, programas sociales…unas importantes inversiones que, si bien no alcanzaron los objetivos fijados, sí que lograron mejorar la situación social y las condiciones de vida en el Barrio España.
Toda esta curiosa e interesante historia ha marcado la propia fisonomía del barrio, convirtiendo al Barrio España en uno de los barrios más especiales de la ciudad por las grandes diferencias arquitectónicas y de organización urbanística con el resto de Valladolid.

Vista aérea del Barrio España de Valladolid en la década de los 80
Por un lado, tenemos zonas de calles estrechas y tranquilas, flanqueadas por casas molineras con sus propios patios, unas mejor conservadas que otras, un estilo urbanístico herencia de sus orígenes chabolistas, junto con otras zonas de edificios de grandes alturas y espacios más amplios, más propios de los gustos setenteros, a los que se han unido las últimas promociones de viviendas, dándole un aire más urbano y actual.
Lo que viene siendo un barrio de contrastes.
Dentro del Barrio España no vamos a encontrar famosos edificios históricos o grandes obras de la arquitectura moderna, pero sí que se pueden ver lugares que nos cuentan la historia del barrio.
Este es el caso de la larga, larguísima, Calle Serranía de Ronda, donde en la esquina con la Calle Tierra del Pan, se encuentra el primer punto de abastecimiento de agua del Barrio España, inaugurado en diciembre de 1960, y cuyo alcantarillado e instalación de agua corriente se construyó gracias al incansable trabajo cavando zanjas de alrededor de 300 vecinos.
Otro recordatorio de lo que fue el barrio es la Plaza Jesús Olea, un homenaje al que fue director del colegio Conde Ansúrez durante 25 años, una persona adorada por los vecinos por su incansable trabajo por la integración y convivencia en el barrio.
Y llega el momento de hablar del lugar más curioso de todo el Barrio España: La Calle Monegros y la Calle Baztán.
En estas dos calles, con el estilo urbanístico propio de su historia, casas molineras y calles estrechas, se realizó una intervención en la cual el artista Cristóbal Gabarrón decoró sus fachadas para darle un aspecto mágico, utilizando los colores azul, verde, amarillo, rosa y rojo, destacando las ventanas y puertas de las viviendas, y diseñando una especial ornamentación, dándole un aspecto llamativo y original, casi onírico.

Viviendas intervenidas por el artista Cristóbal Gabarrón en el Barrio España de Valladolid
En cuanto a los equipamientos del Barrio España, nos encontramos con el Centro Regional de Artesanía, situado en la Calle Valle de Arán, donde se imparten más de 15 cursos de oficios artesanos y artísticos, un centro adecuado para dar una salida laboral a los vecinos del barrio, y para que personas de otras zonas de Valladolid descubran este barrio. Además, cuenta con otros servicios públicos propios de cualquier barrio asentado, como el CEIP Miguel Íscar, el Centro de Salud Barrio España, inaugurado en el año 2005 en la Calle Costa Brava, el CEAS situado en la Calle Batuecas, el Centro Deportivo Barrio España, que cuenta con frontón y pista polideportiva, y zonas de paseo y relax en la ribera del Esgueva, una zona en la que también se encuentran los huertos urbanos del barrio.

Imagen del CEIP Miguel Íscar, en el Barrio España de Valladolid
Aparte de los servicios, una de las cosas que más me gustaría destacar del Barrio España es su vida social, en su inmensa mayoría promovida por la Asociación Vecinal Unión Esgueva, que se encarga de fomentar multitud de actividades como festivales, conciertos, mercados… unas actividades en las que se busca crear un sentimiento de unión e identificación con el barrio, promover valores como la tolerancia y el respeto, y ofrecer a los jóvenes opciones de ocio sano, y a los mayores, la posibilidad de conocer gente, mantenerse activos y evitar la soledad no deseada.

Espacio Amigo, situado en la Calle Conde de Arteche del Barrio España de Valladolid
Y llegados a este punto, toca hablar de lo menos bueno, que en el caso del Barrio España, tiene una relación muy directa con la situación socio-económico de sus vecinos.
La Renta Per Cápita del Barrio España en 2025 es 23.819 euros, la segunda más baja de toda la ciudad, y las tasas de desempleo en todos los sectores (jóvenes, mayores de 50 años y mujeres), supera con creces la media de Valladolid, una precaria situación económica que conlleva altos porcentajes de actividad económica sumergida, que podríamos llamar “alegal”, y altos porcentajes de la que no lo es tanto, en especial, tráfico de drogas.
Como causa, y probablemente también como efecto, el nivel cultural es bajo y las tasas de fracaso y abandono escolar son muy altas, lo que genera un ciclo sin fin de exclusión social.

Calle Tierra del Pan, situada en el Barrio España de Valladolid
También existen ciertos problemas de convivencia que en más ocasiones de las deseadas acaban en peleas y agresiones, siendo un foco importante el propio CEAS de Barrio España, en el que entre los años 2022 y 2023 se denunciaron ocho agresiones a profesionales de la salud, el punto más conflictivo de todo Castilla y León durante ese periodo.
Sin embargo, hay muchas razones para ser optimistas.
Los datos socio-económicos del Barrio España, aunque sean malos, sí que suponen una gran mejora con respecto a los que existían hace 25 años, (asusta al miedo ver datos de un 40% de paro en el año 94…), la brecha social ha disminuido, y la convivencia ha mejorado con creces, pasando de ser un barrio del que solo se escuchaba hablar por algún incidente desagradable, a ser un barrio más tranquilo de lo puede parecer.

Calle Costa de la Luz, situada en el Barrio España de Valladolid
Por otro lado, se han llevado a cabo sucesivas actuaciones que han mejorado los servicios prestados a los vecinos, como el arreglo de aceras, la modernización del alumbrado y de la red de saneamiento, y otras dirigidas a mejorar su calidad de vida, como la reducción de calzadas para atajar los excesos de velocidad, la creación de nuevas zonas verdes, la construcción de nuevas pistas deportivas…todas estas intervenciones han logrado al menos un objetivo, que es el aumento y rejuvenecimiento de la población, lo que ha traído aparejado que también haya más supermercados, tiendas, bares…de tal forma que los vecinos ya no se ven obligados a salir de su barrio para cualquier cosa.

Parque Soto de Medinilla, en el Barrio España de Valladolid
Como podéis ver, aunque aún quede mucho trabajo pendiente, el Barrio España es una interesante y curiosa zona que merece ser conocida por vosotros mismos, por eso os animo a dar un paseíto por allí, y ya de paso, abandonar la idea negativa, y actualmente, poco realista, que los vallisoletanos aún tenemos de este barrio del norte de nuestra ciudad.


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